Antimicóticos sistémicos:
fármacos para el tratamiento de infecciones micóticas invasoras profundas
Anfotericina B
Mecanismo de acción
La actividad antimicótica de la anfotericina B depende principalmente de su capacidad para unirse al ergosterol en la membrana de hongos sensibles. Desde hace tiempo, se considera que la anfotericina B forma poros o canales que aumentan la permeabilidad de la membrana y permiten la fuga de moléculas e iones citosólicos, lo que conlleva a la pérdida de la integridad de la membrana
C-AMB.
La anfotericina B es insoluble en agua, pero cuando se formula con la sal biliar desoxicolato, se vuelve adecuada para la infusión intravenosa.
ABCD. La dispersión coloidal de anfotericina B contiene cantidades aproximadamente equimolares de anfotericina B y sulfato de colesterilo formuladas para inyección.
L-AMB. La anfotericina B liposomal es una formulación en la cual el AMB se incorpora dentro de una formulación de vesícula liposómica unilaminar pequeña.
ABLC. El complejo lipídico de anfotericina B es un complejo de anfotericina B con dos fosfolípidos (dimiristoilfosfatidilcolina y dimiristoilfosfatidilglicerol.
Actividad antimicótica
La anfotericina B tiene actividad clínica útil contra un amplio espectro de hongos patógenos, incluyendo Candida spp., Cryptococcus neoformans, Blastomyces dermatitidis, Histoplasma capsulatum, Sporothrix schenckii, Coccidioides spp., Paracoccidioides brasiliensis, Aspergillus spp., Penicillium marneffei, Fusarium spp. y Mucorales. La anfotericina B tiene actividad limitada contra el protozoo Leishmania spp. y Naegleria fowleri. El medicamento no tiene actividad antibacteriana.
Usos terapéuticos
La esofagitis candidósica responde a dosis mucho más bajas que las micosis profundamente invasivas. La infusión intratecal de C-AMB parece ser útil en pacientes con meningitis causada por Coccidioides. Se pueden inyectar pequeñas dosis de C-AMB (de 0.01 a 1.5 mg, una a tres veces por semana) en el CSF de la columna lumbar, en la cisterna magna o en el ventrículo cerebral lateral. La fiebre y el dolor de cabeza son reacciones comunes que pueden disminuir mediante la administración intratecal de 10-15 mg de hidrocortisona. Sin embargo, el uso general de la administración intratecal de C-AMB no puede recomendarse debido a la falta de datos clínicos. Las inyecciones locales de anfotericina B, en un líquido de dializado articular o peritoneal, comúnmente producen irritación y dolor. La inyección intraocular después de la vitrectomía de la porción plana se ha usado para tratar la endoftalmitis fúngica.
Efectos adversos
Las principales reacciones agudas a las formulaciones de anfotericina B intravenosa son fiebre y escalofríos relacionados con la perfusión.
Flucitosina
La flucitosina (5-fluorocitosina) es una pirimidina fluorada relacionada con fluorouracilo que tiene un papel limitado en el tratamiento de infecciones fúngicas invasivas.
Mecanismo de acción Todos los hongos susceptibles son capaces de la desaminación de flucitosina en 5FU (figura 61-3), un potente antimetabolito que se usa en la quimioterapia del cáncer. El fluorouracilo se metaboliza primero en 5FUMP por la enzima UPRTasa. El 5FUMP luego se incorpora al RNA (a través de la síntesis de trifosfato de 5-fluorouridina) o se metaboliza a 5FdUMP, un potente inhibidor de la timidilato sintasa, privando finalmente la síntesis de DNA. La acción selectiva de la flucitosina se debe a la falta de citosina desaminasa en las células de mamíferos, lo que impide el metabolismo a fluorouracilo.
Actividad antimicótica y resistencia a los hongos
La flucitosina se usa en la actualidad, principalmente, como un agente coadyuvante con anfotericina B en la fase de inducción de la terapia meningoencefalitis criptococócica. Ésta tiene actividad in vitro contra varios patógenos, pero la aparición de resistencia limita su utilidad como terapia de agente único. La resistencia a los medicamentos que surge durante el tratamiento (resistencia secundaria) es una causa importante de fracaso terapéutico cuando se usa sólo la flucitosina para la criptococosis y la candidiasis. El mecanismo para esta resistencia puede ser la pérdida de la permeasa necesaria para el transporte de citosina, o la actividad disminuida de la UPRTasa o de la citosina desaminas.
Usos terapéuticos
La flucitosina se administra por vía oral, 50-150 mg/kg/d, en cuatro dosis divididas a intervalos de 6 h. La dosis debe ajustarse para la función renal disminuida. La flucitosina se usa casi exclusivamente en combinación con anfotericina B para el tratamiento de la meningitis criptococócica, y esta combinación, en comparación con la anfotericina B sola, se asocia con una mejor supervivencia entre los pacientes con meningitis criptococócica (Day et al., 2013). Con base en este ensayo, la adición de flucitosina a la anfotericina B es el estándar de oro actual para el tratamiento de la meningitis criptococócica asociada al HIV. En la meningitis criptococócica de pacientes sin sida, el papel de la flucitosina es menos claro.
La adición de flucitosina a 6 semanas o más de terapia con C-AMB corre el riesgo de supresión sustancial de la médula ósea o colitis si la dosis de flucitosina no se ajusta rápidamente hacia abajo a medida que ocurre la azotemia inducida por la anfotericina B.
Efectos adversos
La flucitosina puede deprimir la médula ósea y provocar leucopenia y trombocitopenia. Los pacientes son más propensos a esta complicación si tienen un trastorno hematológico subyacente, están siendo tratados con radiación o medicamentos que lesionan la médula ósea o tienen antecedentes de tratamiento con dichos agentes. Se han observado otros efectos adversos que incluyen erupción cutánea, náuseas, vómitos, diarrea y enterocolitis grave. En aproximadamente 5% de los pacientes, los niveles plasmáticos de enzimas hepáticas son elevados, pero este efecto se revierte cuando se interrumpe el tratamiento. La toxicidad es más frecuente en pacientes con sida o azotemia (incluidos los que reciben al mismo tiempo anfotericina B) y cuando las concentraciones del fármaco en plasma superan los 100 µg/mL. La toxicidad puede ser el resultado de la conversión de flucitosina en 5FU por la flora microbiana en el tracto intestinal del huésped.
Agentes disponibles
Ketoconazol. El ketoconazol, administrado por vía oral, ha sido reemplazado por el itraconazol, excepto cuando el menor costo del ketoconazol supera la ventaja del itraconazol. El ketoconazol está disponible para uso tópico.
Itraconazol. El itraconazol es un triazol que carece de la supresión de corticosteroides asociado con ketoconazol mientras conserva la mayoría de las propiedades farmacológicas del ketoconazol y extiende el espectro antimicótico. Es importante destacar que, contrario a los imidazoles, el itraconazol tiene actividad contra Aspergillus spp. El itraconazol ha sido reemplazado por otros triazoles en el tratamiento de infecciones por hongos invasivos, pero continúa siendo un importante agente profiláctico en la prevención de infecciones por hongos en algunos pacientes (p. ej., pacientes con CGD).
Usos terapéuticos.
El itraconazol es el fármaco de elección para pacientes con infecciones indolentes no meníngeas por B. dermatitidis, H. capsulatum, P. brasiliensis y Coccidioides immitis. El fármaco también es útil en el tratamiento de la aspergilosis invasora indolente fuera del CNS, en particular después de que la infección se ha estabilizado con anfotericina B. Aproximadamente la mitad de los pacientes con onicomicosis subungueal distal responden al itraconazol (Evans y Sigurgeirsson, 1999). Aunque no es un uso aprobado, el itraconazol es una opción razonable para el tratamiento de la pseudallescheriasis, una infección que no responde al tratamiento con anfotericina B, así como a la esporotricosis cutánea y extracutánea, la tiña corporal y la extensa tiña versicolor. Los pacientes infectados por el HIV con histoplasmosis diseminada o peniciliosis tienen una reducida incidencia de recaída si reciben terapia prolongada de “mantenimiento” con itraconazol. El itraconazol no se recomienda para el tratamiento de mantenimiento de la meningitis criptococócica en pacientes infectados por HIV debido a la alta incidencia de recaídas. La terapia a largo plazo con itraconazol se ha utilizado en pacientes no infectados por el HIV con aspergilosis broncopulmonar alérgica para disminuir la dosis de glucocorticoides y reducir los ataques de broncoespasmo agudo.
Fluconazol.
El fluconazol es un bistriazol fluorado.
Usos terapéuticos
Candidiasis.
Criptococosis.
Otras micosis.
El fluconazol es el fármaco de elección para el tratamiento de la meningitis coccidioidal debido a la buena penetración en el CSF y mucha menos morbilidad que con la anfotericina B intratecal. En otras formas de coccidioidomicosis, el fluconazol es comparable al itraconazol. El fluconazol no tiene actividad útil contra la histoplasmosis, la blastomicosis o la esporotricosis y no es efectivo en la prevención o el tratamiento de la aspergilosis. El fluconazol no tiene actividad en la mucormicosis
Agentes activos contra la microsporidios y Pneumocistis
Albendazol Las infecciones intestinales con la mayoría de los microsporidios se tratan con albendazol, un inhibidor de la polimerización de α-tubulina
Fumagilina La fumagilina es un macrólido de polieno acíclico producido por el hongo A. fumigatus.La fumagilina y su análogo sintético TNP-470 son tóxicos para los microsporidios. Las personas inmunocomprometidas con microsporidiosis intestinal debida a Enterocytozoon bieneusi (que no responden tan bien al albendazol) pueden tratarse con éxito con fumagilina (Didier et al., 2005; Rex y Stevens, 2014; Szumowski y Troemel, 2015).
Para el tratamiento de la microsporidiosis intestinal causada por E. bieneusi, la fumagilina se usa a una dosis de 20 mg por vía oral tres veces al día durante 2 semanas (Medical-Letter, 2013; Molina et al., 2002; Rex y Stevens, 2014). La fumagilina se usa por vía tópica para tratar la queratoconjuntivitis causada por Encefalitozoo hellemat, una dosis de 3-10 mg/mL en una suspensión equilibrada de sal.
Los efectos adversos de la fumagilina pueden incluir calambres abdominales, náuseas, vómitos y diarrea. También se informaron trombocitopenia y neutropenia reversibles (Anane y Attouchi, 2010). .
Pentamidina Pneumocystis jiroveci es otro hongo que, hasta hace poco, se clasificaba como parásito protozoario. Es el agente causal de PJP, anteriormente conocido como PCP. La pentamidina es uno de varios fármacos o combinaciones de medicamentos utilizados para tratar o prevenir el PJP, que es una de las principales causas de mortalidad en personas inmunocomprometidas, incluidos pacientes con sida. Sin embargo, tenga en cuenta que el trimetoprim-sulfametoxazol es el fármaco de elección para el tratamiento y la prevención del PJP.
Terapia para PJP. La pentamidina como terapia para PJP está reservada para dos indicaciones:
• Como una dosis intravenosa diaria única de 4 mg/kg durante 21 días para tratar la PJP grave en individuos que no pueden tolerar el trimetoprim-sulfametoxazol y no son candidatos para un agente alternativo
• Como agente “de rescate” para individuos con PJP que no responden al trimetoprim-sulfametoxazol (la pentamidina puede ser menos efectiva que la combinación de clindamicina y primaquina o atovacuona para esta indicación) (Gilroy y Bennett, 2011; Rex y Stevens, 2014)
Agentes antimicóticos tópicos
Imidazoles tópicos y triazoles Los imidazoles y triazoles son clases estrechamente relacionadas de fármacos que son agentes antimicóticos sintéticos que se usan tanto por vía tópica como sistémica. Las indicaciones para su uso tópico incluyen tiña, tiña versicolor y candidiasis mucocutánea. La resistencia a los imidazoles o triazoles es rara entre los hongos que causan la tiña. La selección de uno de estos agentes para uso tópico debe basarse en el costo y la disponibilidad porque la prueba de susceptibilidad fúngica in vitro no se correlaciona con las respuestas clínicas.
Modos de administración Aplicación
- cutánea
- vaginal
- uso oral

Es importante la informacion compartida, puesto que es muy frecuente las micosis
ResponderEliminarInformación muy valiosa e importante.
ResponderEliminarQue buena información buen trabajo.
ResponderEliminarInformación muy valiosa.
ResponderEliminarExcelente tematica.
ResponderEliminarMe parece muy interesante la información compartida , ya que las enfermedades producidas por hongos son más comunes de lo que pensamos , y es importante conocer los fármacos que erradican estos tipos de enfermedades
ResponderEliminarEs muy importante tener el conocimiento acerca de estos farmacos para combatir este tipo de enfermedades
ResponderEliminarInteresante contenido.
ResponderEliminarContenido muy valioso para saber los farmacos a utilizar frente a las diferentes micosis
ResponderEliminarmuy completa la informacion de los farmacos antimicoticos
ResponderEliminarExcelente contenido.
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ResponderEliminarExcelente contenido todo muy claro.
ResponderEliminarbuen abordaje ya que es interesante conocer sobre el mecanismo de accion de los diferentes farmacos.
ResponderEliminarMuy buena información a cerca de los diferentes fármacos de elección a usar en estas enfermedades, un dato muy importante que me llamo la atención y ayudo a la comprensión de como estos fármacos interactuando con el organismo, fueron los mecanismos de acción, por lo tanto me parece muy acertado la incorporación de este.
ResponderEliminarExcelente información, muy fácil de comprender
ResponderEliminarMe gustó mucho el blog, buen trabajo!!
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